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lirios blancos

La temporada en la que todo cobra vida

  • Foto del escritor: Fernando Sáenz
    Fernando Sáenz
  • hace 2 días
  • 2 min de lectura

Hay una época especial del año en la industria floral en la que todo parece acelerarse. El calendario se llena de ferias, reuniones, nuevas variedades, oportunidades de negocio y, sobre todo, de momentos para reencontrarnos con las personas que hacen de esta industria algo tan extraordinario.

Una vez más estamos entrando en esa temporada, que comienza con FlowersExpo en Rusia, continúa con la espectacular Expoflor Ecuador y, poco después, nos lleva a los grandes encuentros internacionales en Holanda: IFTF y FloraHolland.

Expoflor Ecuador es, sin duda, uno de los eventos florales más importantes —y más hermosos— del mundo. Recorrer sus pabellones y visitar los stands de fincas y breeders ecuatorianos es una experiencia en sí misma. La calidad, la diversidad, los colores y la presentación de las rosas crean una vitrina espectacular de todo lo que la floricultura ecuatoriana ha logrado.

Pero hay otra parte de esta historia que también merece ser vista.

Detrás de cada rosa perfecta que se exhibe en una feria existe una enorme cantidad de trabajo, conocimiento, tecnología y dedicación. Por eso, durante esta temporada, queremos invitar especialmente a compradores y profesionales de la industria floral que visiten Ecuador a ir más allá de los pabellones y conocer también las fincas.

Ver una rosa en una exhibición impecable es una cosa. Descubrir de dónde viene es algo completamente distinto.

Caminar por los invernaderos, observar cómo se cultiva cada variedad y entender el cuidado que existe detrás de la cosecha, la poscosecha, la clasificación, la hidratación, el enfriamiento y el empaque permite dimensionar realmente todo lo que hace falta para entregar un tallo perfecto.

Cada etapa cuenta.

Desde el momento en que una planta comienza a ser cultivada hasta que una caja sale de la finca, innumerables decisiones y procesos determinan la calidad final de la flor. Y ese recorrido no termina allí. Continúa a través del transporte y la distribución hasta que, finalmente, esa rosa llega a una floristería, a un florista o a un diseñador de eventos en algún lugar del mundo.


Esta es la historia detrás de la flor.

Y quizá una de las cosas más valiosas de esta próxima temporada sea precisamente la oportunidad de conocer esa historia de primera mano.



Así que, mientras comienza la temporada de ferias, nuestra invitación es a no limitarse únicamente a descubrir nuevas variedades o conocer nuevos proveedores. También vale la pena entrar a las fincas, hacer preguntas, recorrer los invernaderos y vivir de cerca la pasión que existe detrás de las rosas ecuatorianas.

Porque detrás de cada rosa perfecta hay una historia, y la mejor manera de comprenderla es conocer el lugar donde todo comienza.





 
 
 

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