Cómo utilizamos datos climáticos para planificar la producción
- Fernando Sáenz
- hace 2 días
- 3 min de lectura

Los datos climáticos permiten anticipar condiciones ambientales que pueden afectar la producción y facilitan una mejor planificación de las actividades dentro del cultivo de rosa. Su análisis ayuda a reducir riesgos, optimizar recursos y mejorar la continuidad productiva.
¿Qué tipo de datos se utilizan?

● Temperatura: máximas, mínimas y promedio para evaluar el desarrollo del cultivo y el impacto en los procesos productivos.
● Déficit de Presión de Calor es la diferencia entre la cantidad de humedad que el aire puede retener cuando está lleno de vapor y la humedad que realmente tiene el aire en ese momento.
● Punto de Rocío es la temperatura exacta a la que el aire se satura con vapor de agua y se condensa en gotas líquidas sobre las hojas.
● Precipitación: cantidad, frecuencia e intensidad de las lluvias para planificar las aplicaciones de fumigación, riego.
● Humedad relativa: influye en el crecimiento de las rosas y en la aparición de plagas y enfermedades.
● Radiación solar: proceso que mediante la fotosíntesis nos ayuda regulando procesos vitales como el crecimiento, la floración y el desarrollo general. Sin embargo, niveles extremos pueden causar daños fisiológicos severos.
● Índice de Calor mide cómo las altas temperaturas y la humedad afectan su equilibrio hídrico y su metabolismo.
● Sensores de la humedad del suelo es un dispositivo electrónico que mide la cantidad de agua presente en la tierra.

Uso de los datos para la toma de decisiones
Con esta información es posible:
● Calcular los grados día para ajustar los ciclos fenológicos y poder realizar podas y pinch de acuerdo a la necesidad para temporadas altas (Valentin, Madres, Santos).
● Planificar de manera eficiente las aplicaciones químicas mediante el DPV
● Planificar el riego para mejorar las condiciones de humedad ambiental y la humedad del suelo.
● Para el uso adecuado de ventiladores y también el manejo oportuno y correcto de las cortinas.
● El uso adecuado de productos químicos como de origen orgánico, para disminuir el estrés por efectos de temperaturas tanto altas como bajas.
● Programar labores de fertilización mediante el riego tecnificado y un correcto uso de los nutrientes suministrados a las plantas.
● Reducir pérdidas y asegurar la continuidad de la producción mediante planes de contingencia.

Este enfoque permite que las decisiones se basen en información objetiva, aumentando la eficiencia y la capacidad de adaptación frente a la variabilidad climática.
2. Gestión de riesgos climáticos en la finca

Principales riesgos climáticos
● Heladas: pueden afectar el crecimiento, la floración y la productividad de las rosas.
● Lluvias intensas: ocasionan inundaciones, erosión del suelo, enfermedades.
● Alta radiación y temperaturas elevadas: generan estrés en las plantas, pérdida de humedad y disminución del rendimiento.
● Bajas temperaturas: generan retraso en el crecimiento, deformaciones florales y mayor vulnerabilidad a enfermedades.
● Sequías: reducen la disponibilidad de agua para riego.
● Vientos fuertes: provocan daños en la infraestructura y en las plantas.
Medidas preventivas
● Monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas.
● Planificación de riegos en la madrugada.
● Uso de termonebulizadora.
● Incorporación de materia para conservar la humedad.
● Protección de cultivos mediante mallas, cortinas, rompevientos naturales.
● Ajuste del calendario agrícola según los pronósticos climáticos.
● Aplicación de productos que aporten energía para mitigar el estrés climático.
● Elaboración y mantenimiento de canales y drenajes para evitar encharcamientos, la prevención de aparición de hongos y la protección de la infraestructura.
● Planificación de las aplicaciones de agroquímicos, y la utilización de productos de origen biológico como microorganismos para contrarrestar los efectos de la alta radiación.
● Siembra de plantas para uso de barreras naturales y disminuir el efecto de viento y posibles afectaciones de insectos migratorios.
3. Mantener la calidad y consistencia a pesar del clima
Para asegurar una producción estable durante todo el año se implementan diversas estrategias, entre ellas:
● Planificación de podas permanentes.
● Mantener buen follaje para reserva de la planta.
● Planificación de aplicaciones químicas y orgánicas para evitar la propagación de plagas y enfermedades (disminución de carga química).
● Plan de nutrición y riego de acuerdo con las necesidades y requerimientos de la planta).
● Plan de manejo de humedades ambientales y del suelo.
● Manejo del ambiente para el uso de ventiladores y cortinas en los invernaderos.
● Monitoreo constante del estado de los cultivos y de las condiciones climáticas.
● Buenas prácticas agrícolas que favorecen la salud del suelo y la resiliencia del sistema productivo.
● Programación de la producción de acuerdo con la demanda y la disponibilidad de recursos.

Estas acciones permiten mantener la calidad del producto, reducir la variabilidad en la producción y garantizar una oferta continua a lo largo del año, incluso frente a condiciones climáticas cambiantes.
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