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Historia de la Floricultura Ecuatoriana - Parte III.

La historia de PLANTEC - Carlos Krell

Corría el año 1988 y el Sr Iko Ben Dror, quien había comenzado unos años atrás un proyecto de mini clavel en Ecuador, me contacta para ofrecerme una asesoría de tres meses para solucionar los problemas fitosanitarios que tenía su empresa Mundiflor.

A un agrónomo joven, con pocos años de experiencia en el cultivo del clavel en Israel y España, le resultaba muy atractivo el poder llegar a Quito para dar una asesoría. Estamos hablando de una época sin Internet; el fax había aparecido hacia un par de años y para los mas veteranos en la industria aun recordaran el Telex o el bipper para enviar mensajes. En esas condiciones era por demás difícil saber que ocurría en Quito y en especial en una industria florícola que aún prácticamente no existía.

Llegué a Quito en Enero de 1989, Mundiflor era una empresa de 5 hectáreas de mini clavel, ubicada en los actuales predios del aeropuerto de Tababela. La empresa tenia una incidencia del 100% de una enfermedad llamada heterosporium. En el Valentín del 1989 ,no exportó ni un solo tallo. Luego de tres meses logramos bajar la incidencia de la enfermedad al 5% y me ofrecieron los socios un contrato por un año adicional. Era difícil trabajar en un medio que contaba con pocos productos químicos e inconsistencia en la oferta de fertilizantes. Los trabajadores llegaban todas las mañanas y el jefe de producción (un ex coronel de las Fuerzas Armadas) hacia correr al personal alrededor de la post cosecha “para que se despierten” y luego se formaban en filas por bloque de invernadero, obviamente del más bajo al más alto…

No eran exactamente las condiciones de trabajo que yo conocía, pero esa era la realidad.

El transporte del personal era en camiones; no había afiliación al IESS, no existían uniformes, no se daba almuerzos a los trabajadores, etc.

Las flores se llevaban en camiones abiertos o camionetas al aeropuerto de Quito.

En el transcurso de 1989 informé a los socios de la empresa que al finalizar el año me retiraría de mis funciones con la idea de seguir trabajando en España.

El Sr Ben Dror, que era segunda generación en un vivero de rosas en Israel, me propone que comencemos una propagación de rosas en Ecuador.

En esos años, tanto en Colombia como las primeras empresas en Ecuador, elegían sus variedades viajando a Holanda y las plantas que eran bushes de medio año se importaban de Estados Unidos, Holanda, Israel y Francia.

Los mas antiguos en la industria recordaran los famosos tours que se hacían antes o después de la feria de Holanda (que en esa época se organizaba en la subasta) y en realidad era un shopping tour, para comprar las variedades y plantas.

Nadie había pensado que las variedades se deben seleccionar en los países donde se producen las flores y que las plantas se podían producir en Sudamérica.

El 25 de Mayo de 1990 , se fundó Plantador, la primera empresa en Ecuador y Colombia que comenzó importando variedades y códigos de Europa con la idea de seleccionar los mejores en las condiciones de Ecuador y a producir plantas de rosas.

El primer año fue un completo desastre, las pocas fincas que producían rosas no estaban interesadas en vendernos las yemas para injertar. No había injertadores disponibles. Los insumos eran escasos. En el año 1990, el objetivo era producir más de 100,000 plantas y logramos producir solamente 20,000.

El problema siguiente fue tratar de vender esas 20,000 plantas……. Algunas empresas me cerraban el teléfono porque me decían “usted aún no entiende que las variedades y las plantas deben venir de Europa”. Años después todos fueron muy buenos clientes nuestros.

Fui a Patate a buscar injertadores, que tenían experiencia en frutales, pero nada en rosas, el promedio que injertaban era menos de 200 plantas por día, luego trajimos a un injertador de Israel para que les enseñe a injertar, hoy todos los injertadores que trabajan con nosotros o que injertan en las fincas utilizan el método que les enseñamos.

El comienzo de la empresa y la filosofía posterior fue siempre trabajar con un equipo humano ecuatoriano. Santiago Jarrin, agrónomo recién egresado del Zamarano se incorporó ese mismo 1990 como técnico de la empresa, y ha permanecido hasta la fecha en todos los cargos ejecutivos: gerente de producción, gerente general y ahora vicepresidente. Sofia Sánchez la actual gerente general de la empresa lleva mas de 25 años en distintos cargos.

Fuimos los primeros en pensar en las áreas experimentales para mostrar las nuevas variedades. Nuestro apoyo en este proyecto lo recibimos de Floricultura Cananvalle y de Rosas del Ecuador. Ambas empresas dirigidas en esa época por los Ing. Giuseppe Torri y Álvaro Baena respectivamente, quienes creyeron desde un inicio que lo que queríamos crear era lo correcto para desarrollar la rosicultura en Ecuador y que serviría para diferenciarse de la experiencia que tenían con las empresas colombianas.

En el año 1991 organizamos en las instalaciones de Plantador el primer día de campo (Open house) de la floricultura ecuatoriana. Eran días de campo con mucha comida, mucha bebida, guapas modelos, en fin… y fueron durante muchos años encuentros sociales con los pioneros de la floricultura ecuatoriana donde todos contaban que producían y que vendían a precios muy altos…. y nadie se equivocaba… eran reuniones de amigos, todos gozaban y todos exageraban….

Las primeras variedades seleccionadas en Ecuador e introducidas al mercado ecuatoriano y colombiano fueron Marlyse, Peckoubo, Anna, Virginia, Star 2000 y First Red.

En esos años importábamos aproximadamente 30 variedades anualmente.

Plantador era el representante de NIRP.

Para entender el contexto del cambio de variedades, estamos hablando que la variedad Visa de la Casa Meilland estaba siendo reemplazada por Madame Delbard.

En los años 1995- 1996 comenzamos con la representación de W. Kordes , Interplant , Delbard y Fazari y así se amplió exponencialmente el proceso de selección el mismo que en la actualidad selecciona más de 5,000 variedades cada año, con procesos desarrollados por Plantec.

En el transcurso de estos casi 33 años hemos sido testigos del desarrollo de la industria florícola en el país y de la creación de muchas empresas que crecieron y se consolidaron. Para dar solo un ejemplo, Florecal comenzó sus operaciones con plantas nuestras en 1991. El pedido inicial de 90,000 plantas representaba mas del 50 % de nuestra producción. Cuando mi secretaria (la única persona que trabajaba en la oficina) me comentó de la llamada del Ing Carlos Diez , quien dejó un mensaje pidiendo esa cantidad, mi reacción fue: “qué exagerado”.

También existieron proyectos que desaparecieron o cambiaron de propietarios. Cabe recordar tal vez , las dos empresas más importantes del comienzo de la década de los 90, Inversiones Florícola y Rosas del Ecuador.

Obtentores que ya no están, todos los propagadores internacionales de plantas de aquella época desaparecieron.

Los días de campo se convirtieron en eventos más profesionales (al menos en Plantec) y el gremio creció tanto que ya no son reuniones de amigos porque muchos ni se conocen.

Lo que vimos hace 33 años como un posible desarrollo agrícola se convirtió en el país con más hectáreas de rosas en el mundo. De ser los pioneros con la idea que se podían seleccionar variedades en Ecuador, a ser un país que es sinónimo de las variedades más nuevas y de la rosa más cotizada en el mundo.

Cerca del 100% de las variedades de rosas plantadas en la actualidad en Ecuador son seleccionadas por los distintos obtentores en el país y absolutamente nadie importa plantas de rosas, por lo tanto, cabe pensar que nuestra idea fue la correcta y ayudó a posicionar la marca país.

De allí nuestra batalla (solitaria) por defender la propiedad intelectual de la actual propagación ilegal, mucha de la cual, es comercializada por fincas legales. No nos mueve la defensa de nuestros intereses, nos mueve mantener esa “marca país”.

En el 2006 Plantador Cia Ltda se convierte en Plantas técnicas Plantec Cia Ltda, ya consolidada en su producción de miniplantas y con procesos de selección que permitirán un liderazgo en la introducción de nuevas variedades.

También las condiciones de los trabajadores agrícolas cambiaron, y desde aquellos años en los que la gente llegaba en camiones y corrían alrededor de la post cosecha, hoy tenemos a un gremio que cuida de sus trabajadores, donde no hay cabida para el trabajo infantil, y donde los trabajadores cuentan con las prestaciones sociales legales y otros beneficios para el bienestar de todos los que hacen posible que Ecuador sea sinónimo de la mejor rosa del mundo.

Difícil sintetizar en pocas páginas 33 años de desarrollo de la industria. Hemos visto todo el crecimiento, las crisis internas del país, crisis de la industria, crisis internacionales. Hemos conocido a todos los floricultores, hemos visto cómo las empresas crecieron y se consolidaron. De épocas florecientes a largas crisis. Creo que lo que nos mantuvo vigentes y permitió nuestro desarrollo fue nuestro lema desde un comienzo “nuestro cliente es nuestro socio”.


 

The History of PLANTEC - Carlos Krell

The year was 1988 and Mr. Iko Ben Dror, who had started a mini carnation project in Ecuador a few years before, contacted me to offer me a three-month consultancy to solve the phytosanitary problems that his company Mundiflor had.

A young agronomist, with a few years of experience growing carnations in Israel and Spain, found it very attractive to be able to come to Quito to provide his consultancy services. We are talking about a time without the Internet; the fax had just appeared a couple of years earlier, and for those most veterans within the industry, they would still remember the Telex or the pager to send messages. Under these conditions it was extremely difficult to know what was happening in Quito, and especially within a flower industry that practically still did not exist.

I arrived to Quito in January 1989. Mundiflor was a 5-hectare mini carnation company, located on the current premises of the airport in Tababela. The company had a 100% incidence of a disease called heterosporium. In the 1989’s Valentine’s Day, not a single stem was able to be exported. After three months we were able to manage to reduce the incidence of the disease to 5% and the partners offered me a contract for an additional year. It was difficult to work within an environment that had little availability of chemical products and an unreliable supply of fertilizers. The workers arrived every morning and the head of production (a former colonel of the Armed Forces) made the staff run around the post-harvest "so they would wake up", to then form them up in lines by greenhouse block, obviously from the shortest to the tallest...

These weren't exactly the working conditions I was familiar with, but that was reality.

The transport of the personnel was done using trucks; there was no affiliation to the IESS (Ecuadorian Social Security Institution); uniforms were nonexistent; no midday meals were provided for the workers, etc.

The flowers were transported in open trucks or vans to the Quito airport.

During the course of 1989, I informed the partners of the company that by the end of the year I would retire from my duties with the idea of continuing my work in Spain.

Mr. Ben Dror, who was second generation in a rose nursery in Israel, proposes we start a rose propagation in Ecuador together.

Back then, both in Colombia, as in the first companies in Ecuador, they selected their varieties traveling to Holland; and the plants that were half-year bushes, were imported from the United States, Holland, Israel and France.

Those of you with more years within the industry, surely remember the famous tours that were done before or after the fair in Holland took place (which was organized at the auction back then), and which actually was a shopping tour to buy the varieties and plants.

Nobody had thought that the varieties should be selected in the countries where the flowers are going to be cultivated, or if those plants could be produced in South America.

On May 25, 1990, Plantador was founded, the first company in Ecuador and Colombia that began importing varieties and codes from Europe with the idea of selecting the best ones suited to the conditions in Ecuador, and to producing rose plants.

The first year was a complete disaster. The few farms that produced roses were not interested in selling us the buds for grafting. There were no grafters available. The supplies were scarce. In 1990, the goal was to produce more than 100,000 plants and we managed to produce only 20,000.

The next problem was trying to sell those 20,000 plants……. Some companies hung up my phone calls, saying to me "you still don't understand that the varieties and plants must come from Europe." Years later, they all became very good clients of ours.

I went to Patate to look for grafters, who had experience in fruit trees, but not with roses, their average grafting was less than 200 plants per day. So, then we brought a grafter from Israel to teach them how to graft properly. Today all the grafters who work with us or who graft on the farms, use the method that we taught them.

The beginning of the company and the subsequent philosophy was always to work with an Ecuadorian human team. Santiago Jarrin, an agronomist recently graduated from Zamorano, joined our team in 1990 as a company technician, and has been with us to date going through all the executive positions: production manager, general manager, and now vice president. Sofia Sánchez, the current general manager of the company, has been with us for more than 25 years, occupying different positions within the company.

We were the first to think about the experimental areas to show the new varieties. The support we received for this project came from Floricultura Cananvalle and Rosas del Ecuador. Both companies were managed at that time by engineers Giuseppe Torri and Álvaro Baena respectively, who believed from the beginning that what we wanted to create was the right thing to do in order to develop rosiculture in Ecuador, and that it would serve to differentiate themselves from the experience they had with Colombian companies.

In 1991 we organized the first Ecuadorian Floriculture Open House at the Plantador facilities. They were Open Houses with lots of food and drinks, beautiful models, and such. All in all, they were for many years social gatherings with the pioneers of Ecuadorian floriculture where everyone talked about what they were producing and what they sold at very high prices... and no one was wrong... they were friendly gatherings, where everyone enjoyed themselves and everyone exaggerated...

The first varieties selected in Ecuador and introduced to the Ecuadorian and Colombian markets were Marlyse, Peckoubo, Anna, Virginia, Star 2000, and First Red. Back then, we annually imported approximately 30 varieties. Plantador was the representative of NIRP.

To understand the context in the change in varieties, we are talking that Visa variety from Maison Meilland was being replaced by that of Madame Delbard.

During 1995 to 1996, we began with the representation of W. Kordes, Interplant, Delbard, and Fazari. Thus, in this manner, the selection process was expanded exponentially, the same that at present selects more than 5,000 varieties each year, through processes developed by Plantec.

In the course of these almost 33 years, we have witnessed the development of the flower growing industry in the country, as well as of the creation of many companies that have grown and consolidated. To provide just one example, Florecal began operations with our plants in 1991. The initial order for 90,000 plants represented more than 50% of our production. When my secretary (the only person who worked in the office) told me about the call from Eng. Carlos Diez, who left a message asking for that number of plants, my reaction was: “how exaggerated”.

There were also projects that disappeared or changed owners. Perhaps it is worth remembering the two most important companies from early years of the 90's, Inversiones Florícola and Rosas del Ecuador.

Breeders who are no longer around, all the international plant propagators of that time have disappeared.

The Open Houses then became more professional events (at least in Plantec), and the flower growing professional association thrived so much that they are no longer gatherings of friends because many don't even know each other.

What we envisioned 33 years ago as a possible agricultural development, has turn out to be the country that holds the greatest number of hectares of rose cultivation in the world. From being the pioneers with the idea that varieties could be selected in Ecuador, to being a country that is the synonym of the newest varieties and that holds the most valued rose in the world.

Close to 100% of the varieties of roses currently planted in Ecuador are selected by the different breeders in the country and absolutely no one imports rose plants, therefore, it is possible to think that our idea was the correct one after all, and that it helped to position the country’s brand.

Hence our (lonely) battle to defend intellectual property from the current illegal propagation, much of which is marketed by legal farms. We are not driven by the defense of our interests; we are driven in maintaining that “country brand”.

In 2006 Plantador Cia Ltda became what is now Technical Plants Plantec Cia Ltda, already consolidated in its production of miniplants and having in place selection processes that will allow maintaining leadership in the introduction of new varieties.

The conditions of the agricultural workers have also changed, and from those years in which people arrived in trucks and ran around the postharvest, today we have a professional association that takes care of its workers, where there is no room for child labor, and where workers have legal social benefits, and other aids for the well-being of all those who make it possible for Ecuador to be the definition of the best rose in the world.

Difficult to encapsulate 33 years of this industry’s development in a few pages. We have witnessed all the growth and development, the country’s several internal crises, the crises within the industry, the international crises. We have met all the flower growers; we have seen how the companies have grown and consolidated. From flourishing times to long crises. I believe that what kept us up-to-date and allowed our development was our motto from the beginning "our client is our partner".

Today the company sells several million units per year, and I still honestly think that the first 20,000 units were the hardest.

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