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lirios blancos

Nuevas generaciones, nuevas oportunidades para el consumo de flores 

  • Marco Mejia
  • 28 jul
  • 2 min de lectura

Millennials y Centennials están transformando la forma en que se consumen las flores. Variedades como Be Sweet, con su atractivo tono pink, y Sweet Beat, en delicado light pink, reflejan cómo las nuevas generaciones buscan flores que conecten con su estilo de vida, su identidad visual y su bienestar. Tradicionalmente asociadas a fechas especiales y regalos, hoy las flores comienzan a ocupar un espacio más cotidiano, vinculado a la decoración, la inspiración y la expresión personal. 

Estas generaciones buscan productos que aporten valor emocional y formen parte de su estilo de vida. En este contexto, las flores ya no se perciben únicamente como un obsequio para terceros, sino también como una forma de crear ambientes más agradables, inspiradores y personales. 

Este cambio representa una gran oportunidad para la industria florícola. Mientras que gran parte del consumo histórico ha dependido de fechas como San Valentín o Día de la Madre, el crecimiento futuro podría venir de integrar las flores en la vida diaria de los consumidores. 

Los hábitos de compra también han evolucionado. Millennials y Centennials son consumidores digitales por naturaleza. Descubren productos a través de redes sociales, buscan recomendaciones en línea y realizan sus compras mediante plataformas de e-commerce con procesos rápidos y sencillos. La conveniencia es clave: esperan poder comprar desde su teléfono y recibir el producto directamente en casa o en la oficina. 

Además, valoran propuestas que vayan más allá del ramo tradicional. Suscripciones florales, arreglos personalizados, empaques sostenibles y experiencias de unboxing atractivas generan un mayor nivel de conexión con la marca y el producto. Para muchos de ellos, recibir flores en casa representa un momento de bienestar personal más que una ocasión especial. Variedades como Be Sweet y Sweet Beat encajan naturalmente en esta tendencia al ofrecer una experiencia visual fresca, versátil y alineada con los gustos de consumidores que buscan rodearse de belleza en su día a día. 

La estética también juega un papel fundamental. En una era dominada por el contenido visual, las variedades con formas distintivas, colores innovadores y una fuerte personalidad tienen una capacidad única para conectar con audiencias más jóvenes que valoran la autenticidad y la diferenciación. Los tonos suaves y contemporáneos de Be Sweet y Sweet Beat responden precisamente a esta búsqueda de productos altamente fotogénicos y con una identidad propia capaz de destacar tanto en espacios personales como en plataformas digitales. 

Para aprovechar esta tendencia, la industria deberá evolucionar su comunicación. Más allá de hablar de variedades o características técnicas, será clave construir historias que conecten con conceptos como bienestar, creatividad, sostenibilidad y estilo de vida. 

Las flores ecuatorianas cuentan con todos los atributos para liderar esta conversación: calidad, innovación y una oferta cada vez más diversa. El desafío no es únicamente vender más flores en fechas especiales, sino crear nuevas ocasiones de consumo durante todo el año y estar presentes en los canales donde las nuevas generaciones toman sus decisiones de compra. 

El futuro del sector estará en convertir las flores de un regalo ocasional en una experiencia cotidiana. Esa es, probablemente, una de las mayores oportunidades de crecimiento para la floricultura en los próximos años. 

 

Marcelo Vallejo 

Gerente General 

DeRuiter Ecuador 

 
 
 

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